Los síntomas que presenta el fenómeno conocido como “La Niña” (aunque hay quienes le llaman “El Viejo” o “EL Antiniño”) incluyen un enfriamiento de la temperatura del agua en el Océano Pacífico, lo cual modifica la circulación del aire y causa efectos en todo el mundo. La Niña normalmente empieza en la primavera austral donde el fenómeno provoca precipitaciones por debajo de las normales entre octubre y diciembre, con heladas intermitentes. Estas fuertes sequías en las zonas costeras del Pacífico se hacen sentir a nivel global.
El fenómeno la Niña es más fuerte mientras menor es su duración, y su mayor impacto en las condiciones meteorológicas se observa en los primeros 6 meses de vida del fenómeno. Por lo general comienza desde mediados de año, alcanza su intensidad máxima a finales y se disipa a mediados del año siguiente. Este fenómeno se presenta con menos frecuencia que el niño y se dice que ocurre por periodo de 3 a 7 años.