 |
¿Cuántas veces has oído aquello de “hay que beber agua” o “es necesario dormir bien”? La Asociación 5 al día recopila en un decálogo todas las reglas de oro para llevar una vida saludable. 1.- Practica una alimentación equilibrada, come de todo en su justa medida, recuerda que todos los grupos de alimentos son importantes para tu salud. 2.- Bebe agua. Recuerda que el 65 por ciento de tu cuerpo es agua. En el ejercicio físico la hidratación es primordial antes durante y después de la práctica. 3.- Muévete. El ejercicio físico regular mantendrá activos tu cuerpo y tu mente. Aprovecha tu día a día para mantenerte activo. Ve andando a trabajar, sube las escaleras en lugar del ascensor o da un paseo de vez en cuando. 4.- Duerme bien. Cárgate las pilas mientras duermes y recuerda que 8 horas es lo ideal para que tu cuerpo se reactive. 5.- Distribuye los alimentos en 5 comidas al día, desayuno, media mañana, comida, media tarde y cena, tu organismo te lo agradecerá.
6.- Cuida tu cuerpo, pero también tu mente. Dale la espalda al estrés y fomenta la alegría. Mantener el equilibrio en tu interior
|
hará que tu cuerpo se sienta mejor. La actividad física diaria te ayudará. 7.- Apúntate a la filosofía “5 al día”. Consume 5 raciones entre frutas y hortalizas variadas, la mejor combinación al menos 3 raciones de frutas y 2 de hortalizas, una de ellas en crudo. Es importante la variación para beneficiarnos de las diferentes propiedades de cada una de ellas. 8.- Se regular en tus horarios. Los desajustes en la rutina diaria y, especialmente, en la alimentación afectan, a nuestro organismo. En la medida de lo posible debemos organizarnos para alcanzar un equilibrio. 9.- No te olvides del deporte. Practicar algún deporte, ya sea en instalaciones deportivas o al aire libre hará que tu cuerpo se sienta fuerte y sano. Además, no olvides que el deporte libera endorfinas, con lo cual, aumentará tu sensación de bienestar. 10.- No te saltes el desayuno. Para tener energía durante el resto del día es importante empezar bien la mañana. El desayuno debe ser completo y equilibrado, incluyendo fruta fresca, en zumo o desecada, lácteos bajos en grasa y pan o cereales para el desayuno bajos en azúcar y grasa. |