Los hallazgos preliminares de estudios que se están llevando a cabo en la Universidad de Queensland, en Australia, sugieren que el mango posee ciertos componentes que podrían prevenir la diabetes y el colesterol alto, particularmente la piel de esta fruta tropical que es rica en estos componentes.
El objetivo de estos estudios es localizar estos componentes tanto en mango como en papaya. Hasta ahora, se había investigado la capacidad de estos componentes para modular los procesos celulares en frutas y verduras de climas templados tales como el brócoli y las uvas pero no se había investigado en fruta tropical. La Dra. Sarah Roberts que supervisa la investigación afirma que algunos componentes del mango actúan activando o inhibiendo ciertos grupos de receptores. En tal sentido, también se buscarán efectos sobre el cáncer de colon y de mama. Uno de los compuestos presentes en el mango es el quercetín, también presente en las cebollas; otro es el noratiriol, un subproducto de la mangiferina que se encuentra en una amplia variedad de frutas e hierbas tradicionalmente antidiabéticas.